|
| |
EL NUEVO RÉGIMEN ACADÉMICO TERCIARIO EN LA
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Observaciones para tener en cuenta
En
el 2010 el nivel terciario inicia un nuevo régimen académico. Para tener una
idea acerca del sistema que se está pensando para este nivel de estudios, se
analizan los siguientes puntos…
5 años para rendir una materia:
- Más tiempo del que dura la carrera en sí misma, que es de 4 años.
- Es un tiempo excesivo donde se pierden conceptos que se deben afirmar.
60 % de asistencia obligatoria:
- Ya con el 80 % muchos alumnos especulaban sobre cuántos días podrían
faltar. Los últimos 2 meses, la cantidad de alumnos en las clases mermó
muchísimo. Estos “nuevos sujetos” están buscando “que todo sea más fácil” y
con la “menor carga de obligaciones posibles”.
- Con este 60 % habrá más ausencias no generadas por problemas sino por
especulación y búsqueda de tales facilidades que rehúyen responsabilidad y
compromiso ya que no se trabaja sobre estas realidades.
- En la escuela media, estos “nuevos sujetos” difícilmente llegan a
horario y faltan mucho más de las 28 ausencias permitidas (los preceptores,
por indicación de las autoridades, inventan presencias para evitar que
quedaran libres y baje la matrícula). Entonces, nos encontraremos con cursos
vacíos o por la mitad un día y la otra mitad a la clase siguiente; así no se
puede trabajar en educación, ni en contenidos ni tampoco en valores.
Posibilidad de rendir en condición de libre hasta el 30 % de las materias:
- Quedan exceptuados de este régimen los Talleres, Seminarios, Ateneos y
los Campos de la Práctica Docente y de la Práctica Profesional
Entonces, como ejemplo, de los 40 finales del Profesorado de Historia,
entrarán en este sistema las únicas 8 materias específicas sobre el
desarrollo de la Historia. ¿Qué docente estaríamos formando?
- Algunos ya dieron como justificación que en las universidades se
permiten exámenes libres pero no conocen toda la verdad.
- En la universidad, rendir libre es muy difícil y los alumnos lo saben.
- A las universidades no les están obligando a aprobar porcentualmente a
más alumnos en tales exámenes; en cambio, en el nivel terciario de la
provincia de Buenos Aires, desde hace años se viene cuestionando que se
reciben pocos con relación a los ingresantes. ¿Qué nos dirán si nos ponemos
firmes en cuanto a los exámenes libres exigiendo lo que corresponde?
- Rendir libre en la Licenciatura de Historia un 30 % de las materias no
tendría consecuencias negativas ya que –promediando distintas universidades–
de 30 materias, no menos de 18 son específicas de Historia. Pero en los
profesorados del nivel terciario son sólo 8. En pocos años, podría haber
gente con título de Profesor de Historia y jamás haber pisado una cátedra de
esta ciencia (o, como gustan en llamar los que se desviven por bajar el
nivel a todo, una disciplina).
Consideraciones finales:
- En los últimos años a los docentes nos han bombardeado con cursos,
charlas, jornadas, congresos, libros, etc. con el fin de comprender a los
“nuevos sujetos”. En todos, las caracterizaciones realizadas (siempre
generalizadas con mención a situaciones diferentes) nos encontramos con la
falta de compromiso con el saber, la ausencia de valores, dificultad en
cuanto a aceptar y cumplir obligaciones, de hacerse responsables de su
propia vida y de respetarse y respetarla; la constante búsqueda de
facilidades para que todo sea con el menor esfuerzo posible (el siempre
presente “zafar”), etc.
- Desde las reformas implementadas durante la década de 1990 las
autoridades del área educativa de la provincia de Buenos Aires han tomado
decisiones que tienden a convalidar tales comportamientos sociales en vez de
cambiarlos y, ante la ausencia de valores se sigue trabajando sin formarlos;
se insiste en reproducir en la escuela lo mismo que hay en el resto de la
sociedad.
- Ahora se despachan con el flexibilizar el régimen académico que,
justamente, reproduce los comportamientos de los “nuevos sujetos” en vez de
educarlos y formarlos con valores y actitudes diferentes. Entonces, ¿para
qué los docentes nos hemos estado capacitando en este tema, para
“amoldarnos” a este triste presente convalidando una realidad social que
cada día es más perversa? ¿Qué clase de docentes se busca tener, qué perfil
del mismo es el “dibujado” ahora? Porque hoy mismo hay serios problemas con
muchos docentes jóvenes a quienes sólo el escuchar su discurso da pavor en
cuanto a la falta de compromiso, cumplimiento, cuestiones éticas que jamás
debieron haber sido puestas en cuestión y el tener en claro qué significa el
ser responsable.
- La escuela tiene como función social la de mostrar otra realidad a los
alumnos, distinta de la que están viviendo. Si la escuela sólo va a seguir
reeditando, convalidando y reproduciendo un sistema social injusto carente
de valores, entonces la escuela como institución pierde todo su sentido sin
lograr conformar otro modelo alternativo. Si la escuela ofrecerá lo mismo
que se tiene en otros ámbitos de interacción social, entonces ¿para qué la
escuela?
Federico Martín Maglio - 5 de marzo de 2010
|