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LOS MEDIOS, LOS PADRES Y LOS DOCENTES
¿A qué llamaremos en un mundo influido por los medios "cultura popular" y a qué llamaremos "alta cultura"? ¿Qué expresiones pueden ser consideradas "del pueblo" cuando los medios bombardean con sus productos para ser consumidos sin reflexión ni creación propia? ¿Las expresiones actuales, surgen como repetición de la difusión mediática o de los sentimientos y vivencias de la vida comunitaria? Retomo el tema ya que en la televisión argentina hemos visto como Telefé (un canal de televisión de la República Argentina) inventaba un grupo de intérpretes "musicales" llamado "Mambrú" (de 5 miembros masculinos) para copiar a otro conjunto llamado "Bandana" (5 miembros femeninos). Ese conjunto está en el tope de los "rating" de ventas y popularidad. El consumismo y la imposición mediática podría hacer decir que "Mambrú" es una expresión genuina de la cultura nacional ¿qué tal? ¿Tomaremos a "Mambrú" y demás inventos mediáticos como expresiones genuinas de cultura nacional? ¿Tendremos alumnos/as en diversos actos escolares haciendo "alegres" recreaciones de este engendro publicitario con el argumento de que "a los chicos eso les gusta"? Con respecto a los docentes, les pido, ante todo, mucho cuidado. La moda actual en la pedagogía -equivocada- es que...
Los chicos no tienen que desarrollar en la escuela "lo que ellos quieren" sino "lo que ellos necesitan" aprender de acuerdo a un proyecto de país y de sociedad. El problema está, principalmente, en los siguientes puntos.
En esta realidad, los chicos se dejan llevar por la influencia ejercida por los medios de comunicación ya que desconocen la otra cara de la moneda. Por ello, no es ocioso preguntarse. Lo que los chicos quieren y dicen que les gusta ¿es un gusto genuino o "construido" por los medios? ¿Estamos educando en la diversidad o aceptando la homogeneidad construida por la necesidad de vender de una producción televisiva? Considero que si en la escuela dejamos que estas cosas nos invadan entonces, la currícula será dirigida por los medios privados de comunicación social a su propio gusto y placer para formar consumidores irracionales. Saludos. Federico Martín Maglio - enero 2003 |