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ISRAEL EN LA REGIÓN DE PALESTINAAutor: Prof. Juan Aníbal Edgardo González Introducción
A
través de una perspectiva histórica muestro como Israel trata de ocupar la
región de Palestina, zona históricamente compartida por distintas culturas.
La partición de Palestina, la
creación del Estado de Israel y los acuerdos de Camp David, harán de Israel
el aliado más creíble de Occidente en Medio Oriente. Desarrollo
los antecedentes históricos del pueblo judío, destacando la influencia del
Movimiento Sionista como propulsor de la partición de Palestina y responsable
en gran parte de la creación del Estado de Israel. Explico
que el territorio ocupado hoy por el Estado de Israel nunca fue un espacio vacío.
Describo el grupo étnico con el que se disputa la posesión del lugar, desde
lo político y religioso, y describo las consecuencias de una diáspora que
permite borrar otra que comienza en los años 586 – 538 a. de C.. La
situación antes descripta provoca enfrentamiento entre los judíos y el Mundo
Árabe Islámico, con la participación no solamente de los Palestinos, sino
de todos los pueblos musulmanes y no islámicos de la región en contra del
avasallamiento de sus derechos. Injusticia que se evidencia en la actitud de
las Naciones Unidas y las Potencias Occidentales que privilegio el Estado de
Israel. Destaco
los intereses de las Grandes Potencias por el control de la región, antes del
descubrimiento del Petróleo y luego de su aparición como combustible
indispensable para el desarrollo industrial en gran escala. Los
Tratados de Camp David marcan un punto de inflexión en el proceso histórico
que menciono, la lucha por la recuperación de los territorios perdidos queda
en manos de los palestinos, que continúan lo que en principio fue un objetivo
del Mundo Árabe Islámico. Desarrollo Desde
la antigüedad el pueblo Hebreo consideró a la Región de Palestina como la
tierra prometida, las sucesivas diásporas, llevaron a sus miembros a perder
el territorio pero no su identidad. Cuando se produce la Partición de
Palestina el Movimiento Sionista, fue el responsable de la creación del
Estado de Israel y Occidente se aseguró un aliado incondicional en la zona. El
Movimiento Sionista movilizó el nacionalismo, fue mentor de la expulsión de
los nativos árabes (Palestinos), los convirtió en refugiados y certificó un
acuerdo con Occidente. Si
observamos un mapa de principios del siglo XX, vamos a notar que la zona de
Medio Oriente estaba ocupada para esta época por los turcos Otomanos, la Región
dividida en Mandatos, por ejemplo: Irak, Siria, Transjordania, Palestina, Líbano,
Egipto, etc. Estos pueblos formaban parte del Mundo Árabe-Islámico, lo
notable es que no aparezca Israel en la zona, formando parte de un pueblo
constituido. Si
estudiamos la formación de los Nuevos estados o Monarquías como; Siria, Líbano
e Irak, tampoco encontramos una Monarquía o un Estado israelita. La
diferencia esta en: el pueblo Palestino sí es mencionado como ocupante y
habitante de la zona. Esto no quiere decir que el territorio en cuestión
estaba ocupado por un solo grupo cultural, el mismo fue compartido por
cristianos, musulmanes, judíos, etc. La aclaración vale y viene al caso; en
gran cantidad de bibliografía, y la mayoría de los periódicos nos han
mostrado una región donde los que convivieron durante siglos, hoy se
encuentran como salvajes que no pueden coexistir con otros pueblos. No debemos
olvidar que fue Palestina la que le dio al mundo dos religiones de las tres
que nacen en Medio Oriente. Palestina ha sido puente,
un vínculo entre tres continentes – Europa, Asia y África - y, una
posición llave para el comercio y las comunicaciones. Los
antecedentes históricos más antiguos que tenemos del pueblo judío, los
encontramos en el Antiguo Testamento. En el año 1250 a. de C. Moisés y su
tribu llegó a Jerusalén en la región de Palestina. Su sedentarismo se debió
a la fusión con las tribus que existían en el lugar. Entre los años 586-538 a. de C. comenzó la diáspora de los
habitantes de Juda e Israel, los judíos, como ya se los conocía para esta época.
El año 135 d.c., Adriano aplastó las rebeliones judías y los expulsa de
Jerusalén, su tierra prometida según el Antiguo Testamento. En el año 1492,
comenzó su paulatino retorno a Palestina a consecuencia de la expulsión de
España y del resto de Europa Occidental. Con
los fracasos de los movimientos mesiánicos los dirigentes del pueblo
comenzaron a sospechar de todo pronunciamiento redentor y tomaron ante ellos
una actitud opositora. La ola de desconfianza y oposición fue vencida con el
advenimiento del jasidismo y el iluminismo; el razonamiento de los estudios bíblicos
y talmúdicos durante la segunda mitad del siglo XVIII. Los primeros vieron en
cada Rabí un Mesías, que no se revelaba porque no lo merecían. Por otra
parte los iluministas aguardaban la liberación del individuo judío mediante
el movimiento cultural y la revolución liberal. Las calumnias de crímenes rituales y la aparición del antisemitismo “científico” en Alemania, el pensamiento renacentista comenzó gestarse en la mente de algunos iluministas y poco a poco se cristalizaron los fundamentos modernos de las ideas renacentistas:
Durante muchos años existió un retorno no planificado, muchos volvían
y se integraban a las minorías judías que vivían en el territorio. La
colonización estuvo plagada de dificultades, el suelo no era el adecuado y
los colonos carecían de experiencia. Uno de los filántropos fue el Barón
Rotchild que comenzó apoyar a las colonias existentes y fundó algunas
nuevas, pasando a ser administradas por la “Jewish
Colonization Associotion”, [2]
después de 1900. Los
promotores del regreso definitivo a la tierra prometida del pueblo judío
fueron; el Movimiento Sionista y
las Potencias Occidentales.
Movimiento que surgió en el siglo XIX y su objetivo principal fue la creación
del Estado de Israel. Su nombre proviene de Sión, colina donde estaba
construido el Templo de Jerusalén. Las raíces del movimiento las encontramos
en el siglo VI a. de C. cuando los habitantes hebreos son llevados cautivos a
Babilonia. Los profetas instaron a creer que un día Dios les permitiría
regresar a su tierra “Palestina”.
A
causa de las persecuciones que fueron sometidas en Europa Occidental en el
siglo XVIII, apareció el primero síntoma de sentimiento nacional judío, en reemplazo de la religión como
fuerza unificadora. Una nueva diáspora se dio en el pueblo judío, los pogromos[3]
rusos obligaron a los israelitas a emigrar a los EE.UU. y la Argentina, a
fines del siglo XIX. En 1896 Theodor
Herzl, periodista austro-judío, publicó un pequeño
libro llamado “El estado judío”,
en el que analizaba las causas del antisemitismo y a la vez insinúo la creación
de un Estado judío. Herzl fue recibido por el emperador alemán Guillermo
II de Prusia y por el sultán Abdülhamid II de Turquía, también consultó
el Zar de Rusia, de los que no consiguió apoyo a su proyecto, los ingleses
son los únicos que lo van a respaldar. Inglaterra ofreció al Movimiento
Sionista la región de Uganda, en el África Oriental. Se le otorgaban los
derechos para colonizar y formar un Estado Autónomo Judío. La oferta conmovió
al Movimiento Sionista. Los sionistas de Europa Occidental aceptaban la oferta
inglesa en forma provisoria, pero los de Europa Oriental la rechazaban en su
totalidad. Los rusos sionistas culpaban a Herzl de traición al programa
sionista. Los
dos logros más importantes del sionismo en este siglo fueron, el compromiso
británico en la “Declaración Balfour de 1917” y el establecimiento del “Estado
de Israel” en 1948. La Declaración Balfour aprobaba el asentamiento en
Palestina de una “patria para el
pueblo Judío”, proceso que fue sostenido por cuatro objetivos
fundamentales: 1.-
La inmigración Judía. Por
todos los medios traer la mayor cantidad de judíos, y cambiar la situación
de minoría pasando a ser mayoría en Palestina. 2.-
La redención de la tierra. El
objetivo principal de los inmigrantes fue la compra de tierra, revertir la
postura, transformar a un pueblo comerciante en campesinos. 3.-
El trabajo hebreo. En
sus propiedades desapareció la mano de trabajo árabe, la producción y
consumo fue propio del pueblo hebreo. 4.-
Comprar industria nacional (judía). A
través de un compre nacional (judío) que favorecía a la industria y la
agricultura judía; el movimiento de grandes capitales debilitó la economía
árabe. Alguno
de los objetivos propuestos por el Movimiento Sionista concordaron con la
postura marxista, la necesidad de territorio donde establecerse y poder crear
una sociedad estratificada, para generar la lucha de clases y acelerar la
revolución. Resultado de estos pensamientos fue concebir un fenómeno
exclusivamente sionista: el “kibush”[4],
en materia de agricultura cooperativa, dio la estructura política, cultural y
militar: al “Yishuv”[5].
La instalación paulatina comenzó a dar sus resultados después de finalizada
la Segunda Guerra Mundial, el Yishuv pasó de 50.000 a 600.000 habitantes sin
dejar de ser minoría, con estas condiciones se dio una manera distinta de
conquista. La técnica clásica de conquista utilizada por las grandes
Potencias hasta ese momento, fue la explotación de los pobladores autóctonos
como condición sine qua non. En este caso la formación de una sociedad
paralela permitió la producción de excedente que pasó a integrar la riqueza
del futuro Estado Judío. En el año 1899 se había fundado el “Banco
Colonial Judío”, cuya filial el “Anglo Palestine Bank” es el banco
oficial del Estado de Israel. Dentro
del movimiento existieron enfrentamientos de orden ideológico. El
"sionismo sintético" de Weizmann, defendió tanto la lucha política
como la colonización. La postura pragmática de Brandeis, que se concentraba
en la colonización sin hacer ninguna referencia a una futura categoría de
nación. También la postura diferente de Judas León Magnes, quien defendía
la fundación de un Estado conjunto árabe-judío y la del futuro primer
ministro israelí David Ben Gurión, que
argumentaba que el acuerdo árabe, era solo una posición judía de fuerza,
una vez que el Yishuv se hubiera convertido en mayoría. Él sostenía que los
árabes rechazaban al sionismo, porque ambos partían de un reclamo genuino,
la mismo tierra. Las
omisiones y contradicciones del Movimiento Sionista desvalorizaron el
pensamiento nacional judío (Haskalá). En primer lugar, no era una tierra vacía
la que se propusieron ocupar. Palestina estaba habitada por hombres de
religiones y culturas distintas. La omisión fue realizada con premeditación,
para que la diáspora se convirtiera en una contra diáspora, y en la realidad
se concretó en gran parte. En segundo lugar, ratificó la Declaración
Balfour, el gran objetivo es la tierra prometida, el regreso a Jerusalén. En tercer lugar, la
conversión de comerciantes en agricultores o campesinos, históricamente los
judíos cuando se sintieron vencidos, se transformaban en esclavos y con el
tiempo revertían su posición, pasaban a ser los dominadores. Todas
estas cuestiones van a dejar como un único ganador a Gran Bretaña, poseedora
de un Mandato sobre Palestina, con pretensiones de independencia, que no
favorecían la aspiración Inglesas en la región. Es por eso el apoyo de los
ingleses al movimiento sionista en primera instancia. En realidad el
movimiento encajó dentro del esquema de intereses coloniales, fue algo creado
en Occidente, con pensamientos y conceptos filosóficos occidentales. La
concepción distinta de la religión dio lugar a que lo interpretaran como
algo ajeno al occidente, colonial y, británico. Bien utilizado permitió la
penetración y desarticulación de todas las pretensiones de los pueblos árabes
de Medio Oriente. No
bien se instaló el movimiento sionista como una realidad, las diferencias árabes,
judías y cristianas, comenzaron a suscitarse. Todos compartieron el mismo
territorio mientras no existieron; idea nacionalista o la de formación de un
Estado Judío, la convivencia hasta ese momento estuvo basada en la religión.
Los árabes ven esto como un argumento colonialista, algo que estaba apoyado
por occidente y los colonialistas británicos. Israel se convirtió en
herramienta del imperialismo. Con el hecho de apropiación de la tierra a través
de su compra y el desarrollo de una economía netamente judía, el pueblo
israelita sintió el afianzamiento de los objetivos nacionales, en un
territorio donde también había comenzado a ver la luz, el movimiento
nacional árabe. El
pueblo palestino desde la caída de Jericó en manos de los Hebreos (1022 a.
de C.), la ocupación romana en el 64 a. de C., hasta el mandato Británico en
1920, ha sido un pueblo que debió luchar contra la injusticia. Los
cananeos se establecieron en varias ciudades-estados
en el tercer milenio a. de C. en la región de Palestina. Su alfabeto fue
propulsor de otros sistemas de escrituras, al igual que sus creencias
religiosas, que influenciaron en el judaísmo
y más tarde en el cristianismo y
el islamismo. Durante el segundo milenio a. de C. los cananeos junto
con los egipcios soportaron en la comarca, la invasión de los amoritas, los
hititas y los hurritas. Vencidos los invasores por los egipcios fueron
absorbidos por los cananeos. Llegó el siglo XIV a. de C. una nueva penetración
se produjo en Palestina, un grupo de tribus semitas, los Hebreos procedentes
de la Mesopotamia y los Filisteos (en hebreo, Palishtin), pueblo de raza
indoeuropea que dio el nombre a la zona. Los israelitas en el año 1.125 a. de
C. derrotan a los cananeos, no sucede lo mismo con los Filisteos. Los
Filisteos consolidaron su poder en la costa meridional de Palestina, en el
norte y el este, conociendo el hierro, pudieron montar una buena organización
militar y lograron dominar varias cuidades-estados.
En el año 1.050 a. de C., derrotaron a los israelitas. La amenaza de los
Filisteos obligó a los Hebreos a establecer una monarquía, David en el año
1.000 a. de C. los vence y los cananeos fueron asimilados. Con
la llegada de los árabes a la zona de Falastin, nombre con que se conoció a
Palestina hace 1.300 años. Para Mahoma Jerusalén fue la primera qibla[6], con esta
designaba a Palestina territorio sagrado. Con la construcción del templo de
Salomón, Jerusalén se convirtió en la tercera ciudad sagrada del Islam. Los
musulmanes como pueblo dominador no obligaron a los palestinos a adoptar su
religión. Los cristianos y judíos fueron considerados como los “pueblos
del Libro”, se les dio el control autónomo de sus ciudades o
comunidades y se les garantizó seguridad y la libertad de culto. Con el
tiempo la mayor parte de Palestina adoptó la cultura árabe e islámica. Los
turcos Otomanos derrotaron a los mamelucos en 1.517 y gobernaron Palestina
hasta 1.917. Bajo el dominio de los turcos Otomanos la región fue considerada
como una de las tantas provincias del Imperio. Palestina fue considerada por
los afendis (árabes que residían en Damasco), una zona retrasada y de una
gran pobreza. Los jerarcas poseían en esta región grandes extensiones de
tierra, trabajadas por labriegos de condiciones paupérrimas. En
1.880, los árabes palestinos llegaban al 95% de la población total de
450.000 habitantes que tenia la zona. Se
mencionó a Palestina como parte del Mandato Británico desde 1920. El
Movimiento Nacional Árabe, durante largos años lucho por conseguir la
formación de un Nuevo Estado Árabe, donde pudieran seguir viviendo en armonía
diferentes grupos culturales, cada uno manteniendo sus creencias religiosas y
pautas culturales, “motivo que nunca
fue un punto de conflicto en la región”. Las diferencias instaladas por
el Movimiento Sionista, desde el momento que declaró abiertamente la idea de
formar un Estado Judío, transformó lo que fue netamente político, en una
disputa religiosa propiamente dicha. En
1908 nace el periódico Falastín de neto corte
nacionalista árabe, y en 1911 advirtió en sus páginas el peso del
Movimiento Sionista en la zona y que la comunidad árabe se transformaba en
minoría rápidamente, y por consiguiente el pueblo árabe desaparecía de
Palestina. Los árabes siempre se opusieron a la colonización judía, la
emigración fue cada vez más fuerte, y las persecuciones del régimen
hitleriano la hicieron recrudecer. Los
primeros disturbios no se hicieron esperar, y en 1936 Ilsadín Al Hasan
condujo la lucha contra los
colonizadores judíos y los británicos. La formación de la “Comisión
Peel” en el año 1937, propuso la división de Palestina. Los árabes
rechazaron el proyecto, no obstante los británicos propiciaron y colaboraron
en el fortalecimiento de un ejército clandestino sionista, la Hagganah.
Creada en 1939, con la intención de proteger intereses británicos en la
zona, ante el avance del nazismo. En 1945 la Hagganah realizó una serie de
ataques a objetivos británicos y árabes.
Las
Naciones Unidas el 29 de noviembre de 1947, votan la Partición de Palestina,
aceptada por los judíos y rechazada por los árabes. La situación hace que
un pueblo sin tierra, en un abrir y cerrar de ojos, tenga la posibilidad de
tener un territorio y formar su propio Estado. El rechazo árabe es el paso
previo, como preparación de la guerra y la defensa de Palestino. Con esta
situación el Movimiento Sionista concreto un gran objetivo, formó en la
conciencia de los habitantes dos lógicas. Una, que todos los judíos acepten
la partición y tomen como propio el territorio Palestino y la otra, que los
árabes la rechacen y declaren la guerra. El
14 de mayo de 1948, los sionistas declararon el Estado de Israel. Como
respuesta a esta actitud los árabes avanzaron, mientras 750.000 árabes
palestinos abandonaron su tierra, por miedo a los actos terroristas. La
emigración masiva de árabes palestinos, transformó a los inmigrantes, como
refugiados en países vecinos, que los aceptaron como tal. El
problema de los refugiados ha sido un tema que preocupó a los dos bandos y se
han dado explicaciones de todo tipo. El autor Walid Khalidi a partir de la página
102, en su trabajo; “Por qué se marcharon los Palestinos”, dio una
respuesta posible al problema de los refugiados. Desde el momento que los
sionistas pusieron en marcha el Plan “D”, nos mostró el autor cuales
fueron los motivos del éxodo masivo del pueblo palestino. La necesidad
de tierra del pueblo judío, gran parte de ella todavía en manos de los
latifundistas árabes. La “redención
de la tierra” no había dado el resultado esperado. Fue necesario crear
y generar una guerra psicológica y
terrorista. Los mandos sionistas, la Hagganah y los británicos elaboraron
una catarata de órdenes y contra órdenes, que hicieron llegar al pueblo
nativo, simulando ser emitidas por el Alto
Comando Árabe. Hechos que predispusieron a la población a un abandono
masivo de su terruño antes que finalice el Mandato Británico. Los británicos
fueron los cómplices principales de la evolución de los acontecimientos,
como por ejemplo; pasando información de su retirada con una hora de
diferencia entre ambos bandos, fue muy evidente, que los judíos supieron
antes del repliegue que los árabes. Todo esto fomentó, y vuelvo al autor
antes mencionado, una cuestión
territorial fundamental para
la solución política y otro una cuestión
de poder. Poder que se vio totalmente desvanecido en el pueblo árabe
palestino, al ser abandonados por las grandes Potencias, que apoyaron al Nuevo
Estado de Israel. Los
efectos y resultados de la guerra fueron la ampliación del territorio
otorgado a los judíos en la Partición en 1947, y la creación del Estado de
Israel con mayoría judía, 630.000 contra una minoría árabe de 130.000. Para
los musulmanes y árabes, Israel fue la representación de Occidente en
Oriente. Las Potencias de
europeas y luego EE.UU. incentivaron y respaldaron su creación, Israel fue y
es, su respaldo político, su referente para todas aquellas iniciativas que
Occidente pretendió desarrollar en Oriente Medio. La
visión de pueblo traicionado tuvo
que ver con las posturas que adoptaron las monarquías dependientes de
Occidente al momento de la creación del Estado de Israel, Faruk y Abdallah
ibn Husayn negociaron con Israel, situación que los mostró como gobiernos
que no defendían los intereses árabes o musulmanes. El
grupo de “oficiales Libres”
comandado por Naguib, fue el responsable de los golpes de estados que llevó
acabo el Movimiento Nacionalista Árabe en Egipto, Siria e Irak. Dentro del
movimiento nacionalista árabe se destacó una persona, cuya imagen fue
relevante en todo el Mundo Árabe, su figura llegó a remplazar a Naguib líder
natural de la revolución, Gamal Abdel Nasser, en muy poco tiempo se convirtió
en el nuevo líder del nacionalismo árabe en Egipto. El liderazgo del
movimiento por Nasser generó luchas internas entre los “Oficiales
Libres”. Dos fueron los problemas más importantes y complicados de
solucionar por la revolución egipcia, primero la situación de Sudan y en
segundo lugar la posesión del canal de Suez. Los
nuevos líderes que surgieron en la década del ’50, conformaron una
corriente dentro del pensamiento árabe-musulmán-nacionalista, tendencia que
se conoció como Nacionalismo,
Nasserismo o Panarabismo. El objetivo que proponía este grupo fue un
viejo anhelo de los pueblos árabe-musulmanes, la “unificación
del Mundo Árabe”, formar una sola Nación, sin las fronteras trazadas
con lápiz y regla por las Grandes Potencias. La médula del pensamiento fue:
la liberación nacional, asegurando
una independencia política y económica plena; unidad
política, fortaleció la necesidad de crear un mercado nacional (árabe)
y una base económica-política lo más amplia posible. La destrucción de la
dominación extranjera fue lo que amalgamó las relaciones de los pueblos árabes,
el movimiento nacional y otros grupos nacionales, todos lucharon por lo mismo.
Lucha que desde la unidad política los llevó a una lucha socialista. Pero
los verdaderos objetivos del movimiento nacionalista los encontramos en su
ideología central:
La
formación de un movimiento político opuesto a los grandes bloques, que
desarrollaban en ese momento una feroz guerra fría, acompañada de una
desenfrenada carrera armamentista. El movimiento de los No
Alineados o Tercera Posición, en el cual se destacaron figuras como;
Tito, Nasser, Gandi y otros más. La participación del Nasserismo en Bandung
fue de gran importancia, como también la nacionalización del Canal de Suez.
Nacionalización que no aceptó Israel y en el ’56 acompañó a Gran Bretaña
y Francia en la guerra por su control y no-nacionalización del canal. Motivo
por el cual se presentaron en escena las dos Grandes Potencias predominantes,
EE.UU. y la Unión Soviética. Su
intromisión permitió la detención de la guerra. Las revoluciones de tipo
nacionalistas fueron muchas en este período, también en 1958 se conformó
entre Egipto y Siria la “República Árabe Unida” (RAU), mostrando su tendencia ideológica
hacia la unificación de las naciones árabes. La
“Guerra de los seis días” como
se conoció el enfrentamiento entre el Estado de Israel y los Estados
Árabes en el año 1967, más precisamente Egipto. La derrota que
sufrieron los Estados Árabes, la tercera desde la creación del Estado de
Israel, demostró la...“imposibilidad de “liberar”
Palestina de la “ocupación”
sionista”...[7]
Su consecuencia directa fue la ocupación de nuevos territorios; Cisjordania
(Jordania), la Franja de Gaza, la península de Sinaí (Egipto) y las Alturas
del Golán (Siria). Circunstancia más traumática para los Estados Árabes
que la formación en sí del Estado de Israel en el ’48. ¿Por qué traumático?
Ocupó territorios que pertenecían a Estados constituidos, afianzó sus
fronteras e incorporó una legión de poblaciones de distintas nacionalidades
que fueron controladas desde Tel Aviv. Demostrando que el Mundo Árabe no pudo
derrotar a Israel, ni recuperar los territorios perdidos, ante el fracaso los “palestinos”
comenzaron su lucha por la independiente.[8]
Lo
más sobresaliente de la Guerra del ’67 fue la importancia y las
repercusiones que tuvo en el mundo. Las naciones tomaron posturas dispares
ante los hechos, Occidente aceptó el triunfo del Estado de Israel, como dice:
el “Daily Telegraph”...”el Occidente le debe agradecer de corazón
a Israel (...) ya hace mucho que el presidente Nasser representa un
peligro”...[9]
Para algunos Israel se sintió reconfortado con la victoria, su triunfo
se debió a la unión y coherencia de unos pocos, contra la improvisación de
los muchos que querían destruir el Estado de Israel. No solo se vio
beneficiado desde lo militar, se fortaleció como Estado, recompensado por la
gran cantidad de inmigrantes, entre el ’67 y el ’73, año de una nueva
guerra. La llegada de capitales desde el exterior floreció su economía, en
esto tuvo mucho que ver el gran apoyo económico y político de los EE.UU., que permitió un extenso
desarrollo en electrónica, telecomunicaciones, productos químicos, etc.[10]
Los EE.UU. consolidaron su posición en Medio Oriente y pasaron a ser
participes directos de todos los hechos
que se produzcan de ahora en más, dejando en un segundo plano a los
colonialistas e imperialistas históricos, las Potencias de Europa Occidental. Lo
que cambió dentro de este contexto fue la situación de los palestinos que
vivían en los territorios ocupados. Los territorios que sirvieron de refugio
a los palestinos en el ’48, se convirtieron en propiedad de los israelitas
en el ’67. Situación que muestra a un pueblo palestino perseguido,
oprimido, al que no se le permitió ni siquiera ser un pueblo refugiado. Las
derrotas continuas llevaron al pueblo palestino a la lucha por su
independencia. El
Mundo Árabe reacciona y toma en cuenta cinco cuestiones fundamentales como
causa de sus derrotas:
De vital importancia es la postura de Palestina, perjudicada
directamente en la usurpación por Israel. Fue clara la reafirmación de la
identidad Palestina, consciente de su identidad nacional, se vio como un
cuerpo vivo, activo, que se le prohibía vivir en su tierra y expresar su
identidad. Utilizando todos los medios que tuvo a su alcance y con un cambio
de actitud logró derrotar el terrorismo implantado por sus dominadores, que
en su momento fueron críticos del nazismo y el fascismo, de los que copiaron
sus métodos. Su memoria e instituciones vivían a través de la OLP,
que participó en todos los foros internacionales, regionales y locales. No
permitió mostrar una Palestina o un pueblo Palestino sumido en la falta de
educación y la subalimentación, objetivos que se habían planteado los
israelitas.
En Egipto las transformaciones son vertiginosas después del fallecido
Nasser y la asunción de Sadat; la expulsión de los expertos soviéticos
(1972), la apertura económica hacia Occidente, en especial con los EE.UU.,
desnacionalizó la economía y purgó el aparato estatal. La actitud de Egipto
es otra, Sadat puso en marcha a través de la infitay (apertura), una serie de
objetivos totalmente distintos a los planteados hasta ahora por los países árabes.
Anteriormente mencionamos las lecciones que dejó la guerra de 1967. Las
primeras movilizaron una nueva forma de recuperar los territorios perdidos y
no permitió el avance de los judíos sobre sus vecinos. El motivo final de
todas estas reforma fue preparar la
recuperación del Sinaí, y tener el control nuevamente del canal de Suez,
perdido en 1967. Egipto tenían en proyecto la construcción de un oleoducto
entre el Canal de Suez y Alejandría, dentro de su objetivo secundario. La
mediación diplomática de EE.UU. sería el camino más acertado y más corto.
Para conseguir esto debió forzar la situación que mantenía el Estado de
Israel “no hay paz y no hay guerra”.
Egipto no pretendió destruir el Estado de Israel, su estrategia en el
fondo tenia que ver con el reemplazo de Israel, como Estado aliado de EE.UU.,
por una alianza tripartita compuesta por; Egipto, Arabia Saudita e Irán.
Por otro lado, tomando como base operativa las tierras pertenecientes
al Estado de Jordania, la OLP acentuó su presencia en la región y en el
mundo. El Rey Hussein consideró esto un factor desestabilizador para su
Estado, las refriega fueron muy violentas entre ambas partes, enfrentamientos
que en el año 1970 produjeron más de 10.000 palestinos muertos.
La pérdida de las alturas del Golán también habían sido un duro
golpe para Siria. Después de la guerra la población se redujo solamente a
13.000 druzos y lo más importante fue la perdida en una zona muy rica en
agua, ubicada sobre la frontera propiamente dicha. Zona que en la actualidad
sigue en conflictos entre sirios e israelitas.
La guerra del día del perdón, “la
guerra de Ion Kipur” o la guerra de Octubre, fue la una operación
preparada en forma conjunta, entre Egipto y Siria, que les permitió la
recuperación de los territorios perdidos en manos de los sionistas en la
guerra del ’67. Se había logrado uno de los objetivos, se forzó a los
israelitas a replantear su postura, para con los pueblos árabes. Jordania es
el gran ausente en la lucha, pero prometió que no permitiría el paso de las
fuerzas israelitas por su país. La firma de un acuerdo militar el 11 de
noviembre de 1973, hizo retroceder a Israel a la posición fronteriza que tenían
en 1967.
La disputa produjo un sismo en las estructuras del Estado de Israel, se
había terminado su hegemonía y poder en la región y, sus aliados nada habían
hecho. Se logró forzar la actitud no acuerdista que Israel mantenía desde el
’48, postura que fue destruida en pocas horas por los acontecimientos. La
acción bélica por parte de los árabes fue la respuesta a un pueblo que
deseaba la paz y no la guerra, pero como ya dijimos anteriormente, debió
forzar la situación imperante.
Los cambios son varios en Medio Oriente. Por un lado la crisis en la
sociedad israelita, dando lugar a un equilibrio de fuerza y, de esta manera
dejó de ser la invencible. La otra cuestión pasó por la posición que
adquieren los palestinos después del conflicto. En el año 1974, dejaron de
ser considerados intrusos o refugiados, Arafat líder de la OLP habla en las
Naciones Unidas. La política diplomática de Sadat comenzó a dar sus frutos,
a través de una apertura frontal y directa avanzó sobre Israel decidido a
negociar. Sadat consolidó la apertura con los EE.UU. reafirmó la alianza con
las potencias Occidentales, recuperó el Sinaí y el dominio del Canal de Suez
y puso un manto de olvido a las pasadas guerras[11].
La
paz llegó de la mano del acatamiento estricto de la resolución de las
Naciones Unidas Nº 242, cumplimentada entre 1974 y 1978, culminado con los
acuerdos de Camp David.
Los palestinos rechazaron el acuerdo, al que no fueron invitados a
participar, pero en el que sí se tomaron decisiones sobre su destino. Los
acuerdos fueron rechazados, no solo por estar ausentes, sino porque en Camp
David, solo se trató el tema de los refugiados y se sepultó en el olvido la
problemática Palestina. En el año 1975,
con la participación de los países no Alineados, lograron un gran
avance en su lucha en las Naciones Unidas, consiguieron la condenación del
Movimiento Sionista, como racista y de actitudes discriminatorias[12].
La OLP en un marco en donde los acuerdos habían fracasado, puso en marcha una
serie de atentados en los territorios ocupados y en el ámbito internacional. El
petróleo fue conocido por el hombre desde mucho tiempo atrás y utilizado con
distintos fines. En Mesopotamia se utilizaba para calafatear barcos e
impermeabilizar los techos de las viviendas (especie de betún), extraído de
grandes charcos o depósitos superficiales que existían en esa época. El
petróleo es un hidrocarburo y en la actualidad se admitió que es de origen
orgánico. Cualquier organismo marino, animal o vegetal puede contribuir a la
formación de petróleo, tanto en las profundidades marinas, como
continentales. En
1852, un científico canadiense obtuvo la patente para producir a partir del
petróleo un combustible para lámpara, relativamente barato y limpio, el "kerosene",
introducido en Europa en 1861, por la familia Rockefeller para la iluminación
de las ciudades. "En
particular, son tres los grandes temas que subyacen en la historia de
la industria del petróleo. El primero es el auge y desarrollo del
capitalismo y de la empresa moderna. El petróleo fue y es el negocio más
grande y difundido de todo el mundo, el mayor de los grandes sectores
industriales que surgieron en las últimas décadas del siglo diecinueve,
Standard Oíl, que ya dominaba totalmente el sector norteamericano del petróleo
a finales de aquel siglo. El
segundo tema es el del
petróleo como mercancía íntimamente entrelazada con las estrategias
nacionales y la política y el poder a escala mundial. Los campos de batalla
de la Primera Guerra Mundial establecieron la importancia del petróleo como
elemento de poder nacional, cuando el motor de combustión interna desplazó
al caballo y la locomotora impulsada por el vapor generado mediante la
combustión de carbón. El petróleo fue determinante para el curso y
resultado de la Segunda Guerra Mundial tanto en el Extremo Oriente como en
Europa. Los japoneses atacaron Pearl Harbor para proteger su flanco al tiempo
que se apoderaban de los recursos petrolíferos de las Indias Orientales. Entre
los objetivos estratégicas más importantes para Hitler en la invasión de la
Unión Soviética se encontraba la captura de los campos petrolíferos del Cáucaso.
Un
tercer tema en la historia
del petróleo resulta la forma en que nuestra saciedad ha llegado a ser una
"Saciedad del Hidrocarburo" y nosotros, en el lenguaje de los antropólogos,
"Hombres del Hidrocarburo". En
sus primeras décadas, el negocio del petróleo facilitó a un mundo en vías
de industrialización un producto bautizado con el nombre compuesto de
"kerosene" y conocido como la "nueva luz", que apartó la
noche y amplió la jornada de trabajo. Al final del siglo diecinueve, Jobn D.
Rockefeller se había hecho el hombre más rico de Estados Unidos, gracias a
las ventas de kerosene. Entonces la gasolina era un subproducto inútil casi,
que a veces se llegaba a vender a dos centavos el galón y, cuando no se podía
vender, se vertía a hurtadillas en los ríos por las noches. Pero
precisamente cuando el invento de la lámpara incandescente parecía señalar
la obsolescencia del sector petrolífero, se abrió una nueva era con el
desarrollo del motor de combustión interna, activado por gasolina. El sector
petrolífero tenía un nuevo mercado, producto del nacimiento de una nueva
civilización. No
obstante, el petróleo también ha demostrado que puede ser el oro de los
necios. El sha de Persia vio cumplido su más ferviente deseo: “la riqueza del petróleo”. Y la riqueza del petróleo lo “destruyó”. Pero cualquiera que sea la evolución de este nuevo orden
internacional, el petróleo seguir siendo la mercancía estratégica por
excelencia, crítica en las estrategias nacionales y la política
internacional."[13] El
petróleo movilizó conquista. El Absolutismo Monárquico tuvo en el
Colonialismo su gran fuente de ingreso. Su
riqueza el oro y la plata, y el Mercantilismo su forma de acumulación.
En el siglo XIX, ya no existe el Mercantilismo, el Capitalismo es la nueva
forma de crear riqueza, pero no es el oro y la plata su fundamento, materia
prima y mercado, es lo prioritario para el mundo industrial de principio del
siglo XX. El
papel que jugó el petróleo, fue trascendental para los acuerdos de Camp
David. Estados Unidos el tradicional aliado de Israel, presionó al gobierno
de Tel Aviv para suscribir un acuerdo de Paz, que no favoreció a los
israelitas. El motivo fue según lo refleja en sus opiniones el
Secretario de Defensa de los Estados Unidos George W. Ball, ...”Para
asegurar la provisión de petróleo en el mundo, Norteamérica tiene obligación
especial con Israel”...[14].
Hagamos
un breve análisis de la situación petrolera para esta época en Medio
Oriente. La primera pregunta que nos hacemos es: ¿Los Árabes son los que
extraen el petróleo? La repuesta es contundente, “NO”;
la mayoría son empresas multinacionales de origen norteamericano. En mayo de
1974, la prensa mundial informó, que las firmas petroleras después de éste
nuevo orden, obtuvieron una ganancia liquida de más de 4 dólares por barril.
Era lógico suponer que la guerra pudo haber sido un
arreglo, entre las empresas y los gobiernos árabes. Un supuesto
acuerdo lesionaba los intereses de EE.UU., pero sí podemos admitir que el
petróleo es un arma muy eficaz y poderosa. Las potencias europeas y Japón se
estremecen cuando la inestabilidad se adueña de Medio Oriente[15]. El
petróleo es el objetivo, el fundamento y el factor que hasta el día de hoy
siguen vigente y de vital importancia para las grandes potencias en los
territorios de Medio Oriente. Conclusión: La
historia muestra que la región de Palestina nunca fue un espacio vacío. Su
posición estratégica en Medio Oriente, fue disputada por egipcios, hititas,
filisteo, hebreos, cananeos, etc. En su
espacio nacen las más importantes religiones de Occidente, el Cristianismo y
el Judaísmo. Los musulmanes también levantan su templo, el Templo de Salomón,
esto hace de Jerusalén el epicentro religioso de tres grandes creencias. Por
lo tanto el espacio palestino adquiere gran interés, desde lo religioso y
lo geopolítico. La
cuestión geopolítica se ve reflejada con mucho más fuerza durante el período
de dominación Otomana. En el siglo XIX toma cada vez más importancia el
espacio y no son sólo los otomanos los que se interesan, las potencias
Occidentales amplían al oriente sus apetencias imperialistas y crean sus
Mandatos. El descubrimiento de petróleo como combustible de gran importancia
estratégica, se sumará como un elemento más de codicia. Con
la llegada de Hitler al poder la situación de los Judíos en Europa recrudece
y el movimiento sionista tiene un significativo crecimiento y enarbola la
bandera de nacionalidad israelita. Durante
la Guerra Fría, EE.UU. y la Unión Soviética también se alinearán en pos
de esta conquista. Controlar las fuentes petrolíferas era de vital
importancias para las dos potencias que
se disputaban el manejo del mundo, desde lo político y
lo económico. Queda
demostrado que por causas diversas y especialmente las persecuciones que sufrían
los judíos en Europa, el Movimiento Sionista y las Potencias Europeas; son
responsables de la formación del Estado de Israel. Palestina no concreta su
independencia, ni la formación de un “Único
Estado Nacional Árabe”. Renovando
los pensamientos vertidos por los profetas de la antigüedad, el Movimiento
Sionista induce al pueblo judío volver a la tierra prometida. El sionismo
logra que las minorías judías que poblaban la zona de Palestina, con el
tiempo sean mayoría. Transforma lo político en religioso. La armonía de
pueblos muy dispares culturalmente, es conmovida por las ideas del Movimiento
Sionista y el apoyo que prestan las Potencias de Europa Occidental. Se crea un
clima de incertidumbre que el pueblo árabe no soporto. Producto
de todo esto, los habitantes autóctonos de la región se convierten en
refugiados en los países vecinos. Cumpliendo uno de los cuatro puntos
impuestos como objetivo por los sionistas la redención de la tierra, el 14 de
mayo de 1948 declaran el Estado de Israel. Como hemos visto la expulsión o éxodo forzado de los árabes
palestinos permite al Movimiento Sionista cumplir su objetivo central, crear
el Estado de Israel. El
espíritu de lucha del pueblo árabe nunca deja de existir, no pudo concretar
la unión de su pueblo en una sola nación. Esto no fue motivo para dejar de
enfrentar aquellos que para ellos eran los lacayos de las potencias
Occidentales. No permitían ni la usurpación de su territorio, ni tampoco la
instalación de un Estado, que quizás tenía raíces orientales, pero se
construía de una manera muy occidentalizada, sin tolerancias ni respecto a
otras culturas. Mostrando en sus intolerancias quizás un poco de las
intolerancias que tuvieron los europeos con ellos. Las
guerras que lleva acabo el pueblo árabe se las puede considerar como lógicas.
Es un pueblo que se ve invadido, perseguido en su región, abandonado por sus
propios líderes en algunos casos, otros toman la bandera del nacionalismo árabe
y luchan por su reivindicación. Derrota tras derrota, lleva a los musulmanes
a cambiar de estrategia en su lucha. La controversia es muy fuerte, el espacio
es vital para el pueblo árabe y para los imperialistas también. Ganar el
control de ciertos elementos estratégicos marca un equilibrio de fuerza en la
región. Esto queda demostrado con la guerra de 1973, Egipto y Siria, obligan
a Israel a firmar la Paz y devolver gran parte del territorio ganado en las
guerras anteriores. Camp
David es el punto de inflexión en la lucha, pone el punto de equilibrio.
Equilibrio que beneficia a árabes, israelitas y en especial a EE.UU.,
dejando como pato de la boda a los Palestinos, la parte más
perjudicada en esta lucha. A los palestinos solo les queda un camino, la lucha
armada en todos los frentes, sus peticiones han sido reconocidas por las
Naciones Unidas, pero sus territorios no han sido devueltos. Hoy es un pueblo
sin tierra, paradójica situación, ellos fueron desplazados por una nación
sin tierra. Pero
como reflexión final quiero dejar sentado que todas estas cuestiones, que a
la vista del mundo parecen una disputa de tipo religioso, en la realidad no lo
son. Los intereses económicos que existen en la región, son muy fuertes y el
capitalismo necesita de ciertas estrategias. Mantener latente la idea de
conflicto, es proteger su aparato productivo. Todo el mundo quiere llegar a la
Paz, ahora yo pregunto ¿esta Paz es la máscara de un mundo hipócrita? que
hoy piensa en una guerra nuclear entre Pakistán e India, como ayer fue Irak
contra el mundo. ¿Cuál es la razón? Fabricar armas, mostrar al resto del
mundo quiénes son los poderosos, o tener un pretexto para poseer lo que ellos
tanto necesitan: el “Petróleo”.
Bibliografía
utilizada: Ben-Horin, Eliahui;
"El Cercano Oriente"; Ed. Claridad; Edición 1944. Briger, Pedro; “La
partición de Palestina y la creación del Estado de Israel”,Vídeo Nº 4. Brieger, Pedro; “Medio
Oriente y la Guerra el Golfo”; Ediciones Letra Buena”, Ed. 1991. E.
Cassin / J.Bottero / J. Vercouter; “Historia Universal Siglo XXI”, Los
imperios del Antiguo Oriente;
“Siria y Palestina como parte de los Impero Asirio y Babilónico, (745-538
a. de C.). Volumen Nº 4; Pág.; 162-197, “Los diez primeros años”,
Capitulo Nº 6, “Los refugiados
árabes”. Marini,
José Felipe; “Los acuerdos de Camp David”; Capitulo VI; Geopolítica
en Medio Oriente; Editorial Circulo Militar; Ed. 1988;
Pág. 175. Khalidi,
Walid; ¿ Por qué se marcharon los Palestinos?. “Un examen de la versión
sionista del éxodo de 1948”. Pág. 71-115. Senderey,
M.; “Breve historia del Pueblo de Israel”; El establecimiento del Estado
de Israel; Autor: M.; versión castellana, Dra. Berta Senderey. Turner,
Ralph; “Las Grandes Culturas de la Humanidad”; Los comienzos de la cultura
Hebrea; Ed. Fondo de Cultura Económica;
Pág. 316-331. Von
Grunebaun, G.E.; Historia Universal Siglo XXI; El Islam; Desde la caída de
Constantinopla hasta nuestros días. Ed. Siglo XXI. Volumen 15; Pág.
337-342 Yergin,
Daniel; “La Historia del Petróleo”. Ed. Javier Vergara; Pág. 13-14-15. [1] Pág. 374; Lección 147; "El establecimiento del Estado de Israel”; “Breve historia del Pueblo de Israel”; Autor: M. Senderey; versión castellana, Dra. Berta Senderey. [2] Esta asociación también formó parte de la colonización de tierras a fines del siglo pasado, en la zona de Entre Ríos, Buenos Aires y San Luis, su fundador y presidente fue el Barón Mauricio Hirsch. [3] Matanza y robo a gente indefensa. Asalto a las juderías y matanzas de sus habitantes. [4] Kibush del hebreo, “Colectivo” / Kibush, sinónimo de “Conquista o colonización” [5] Yishuv del hebreo, “Asentamiento” [6] La primera dirección que adoptaron los musulmanes para rezar, luego fue cambiada por la Meca. [7] Pág. 49; “Medio Oriente y la Guerra el Golfo”; Pedro Brieger. [8] Ídem anterior. [9] Pág. 55; Ídem anterior. [10] Pág. 51; Ídem anterior. [11] Ídem anterior. [12] Pág. 174; “Los acuerdos de Camp David”; “Capitulo VI”; “Geopolítica en Medio Oriente”; Autor: Cnl. (R) José Felipe Marini. Ed. Circulo Militar; Ed: 1988. [13] Pág. 13-14-15; "La Historia del Petróleo", Daniel Yergin. [14] Pág. 175; “Los acuerdos de Camp David”; “Capitulo VI”; “Geopolítica en Medio Oriente”; Autor: Cnl. (R) José Felipe Marini. Ed. Circulo Militar; Ed: 1988. [15] Pág. 12; 14; 15; Prologo de Adolfo H. Terragno. |