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Texto elegido: Freire, Paulo,
"Educación y Cambio", Ediciones Búsqueda, Buenos Aires.
"El compromiso sería una palabra
hueca, una abstracción, si no involucra la decisión lúcida y profunda de
quien lo asume. Si no se diera en el marco de lo concreto".
Página 7, párrafo 4.
"La primera condición para que un ser pueda ejercer un acto
comprometido está en que éste sea capaz de actuar y reflexionar".
Página 8, párrafo 9.
"...Es un ser inmerso en el mundo, en su estar, a él adaptado y sin
tener conciencia de él. Su inmersión en la realidad, de la cual no puede
emerger, ni "alejarse" para admirarla y, así transformarla lo
hace un ser "fuera" del tiempo o bajo el tiempo o aun en un tiempo
que no es suyo. El tiempo, para un ser tal, "sería" un presente
perpetuo, un hoy externo"...
Página 9, párrafo 11.
"Así como no hay hombre sin mundo, ni mundo sin hombre, no puede haber
reflexión y acción fuera de la relación hombre-realidad"...
Página 10, párrafo 18.
"...En efecto, si la realidad, creada por los hombres, les dificulta,
objetivamente, su actuar y su pensar auténticos, ¿cómo pueden, entonces,
transformarla para que puedan pensar y actuar verdaderamente?...
Página 10, párrafo 20.
"...Este compromiso con la humanización del hombre, que implica una
responsabilidad histórica, no puede realizarse a través de la palabrería
ni de ninguna otra forma de huir del mundo, de la realidad concreta, donde
se encuentran los hombres concretos. El compromiso, como propio de la
existencia humana, sólo existe en el engarzamiento en la realidad, de cuyas
"aguas" los hombres verdaderamente comprometidos quedan
"mojados", empapados".
Página 11, párrafo 21.
"...La neutralidad frente al mundo, frente a lo histórico, frente a
los valores, refleja simplemente el miedo que tiene uno de revelar su
compromiso. Este miedo, casi siempre, resulta del hecho de que se dicen
neutros están "comprometidos" contra los hombres, contra su
humanización".
Página 11, párrafo 21.
"Ahora bien, si nos interesa analizar el compromiso del profesional con
la sociedad, tendremos que reconocer que el profesional, antes de serlo, es
hombre. Debe ser compromiso por ello mismo".
Página 12, párrafo 25.
"No puedo por ello mismo, burocratizar mi compromiso de profesional,
sirviendo, en una inversión dolosa de valores, más a los medios que al fin
del hombre. No puedo dejarme seducir por las tentaciones míticas, entre
ellas la de mi esclavitud a las técnicas, que siendo elaboradas por los
hombres son siervas y no sus señoras".
Página 13, párrafo 30.
"No es posible un compromiso verdadero con la realidad y con los
hombres concretos que en ella y con ella están, si de esta realidad y de
estos hombres uno tiene una conciencia ingenua. No es posible compromiso auténtico
si, al que se piensa comprometido, la realidad se le presenta como si fuera
algo dado, estático e inmutable".
Página 14, párrafo 33.
"...Si mi compromiso es realmente con el hombre concreto, con la causa
de su humanización, de su liberación, no puedo por ello mismo prescindir
de la ciencia ni de la tecnología, con las cuales me vaya instrumentando
para mejor luchar por esta causa".
Página 16, párrafo 36.
"Estamos convencidos de que el momento histórico de América latina
exige de sus profesionales una seria reflexión sobre su realidad, que se
transforma rápidamente, de la cual resulte su inserción en ella. Inserción
que, siendo crítica, es compromiso verdadero. Compromiso con los destinos
del país. Compromiso con su pueblo. Con el hombre concreto. Compromiso con
el ser más de este hombre".
Página 19 y 20, párrafo 55.
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