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LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN LOS
PAÍSES DE LA UNIÓN EUROPEA:
UNA
NECESIDAD EN LOS ALBORES DEL SIGLO XXI.
La Educación Ambiental en Europa varía según los países, a la vez
que es el reflejo de las conductas producidas por las distintas políticas
medioambientales de los mismos, ya que depende de los diversos problemas
ambientales de los Estados miembro y la sensibilización popular de éstos
hacia la Naturaleza. Esta sensibilización no se estableció de manera
uniforme en toda Europa. Desde principios de la década de 1.970, se produjo
una clara divergencia entre Europa Occidental y Oriental[1]. La mayoría de los países de Europa Occidental
empezaron a introducir estrategias medioambientales para solucionar los
problemas, consiguiendo algunas mejoras en el proceso. Sin embargo, los
problemas ambientales no recibieron la misma atención en los países de
Europa Oriental, en donde los regímenes políticos y económicos no dieron
prioridad al Medio Ambiente hasta finales de 1.980.
En
cuanto a la implantación de la Educación Ambiental en los distintos Estados
miembro de la UE, existe una gran diversidad de situaciones. La causa
fundamental podría situarse en la procedencia de la iniciativa de los
Ministerios correspondientes, responsables administrativos locales, los
centros escolares o los organismos privados.
Cuando
la Educación Ambiental se imparte dentro del sistema escolar (como sucede en
la mayoría de los Estados miembro, si bien en grados diferentes) se hace de
forma disciplinar o interdisciplinar. En el primer caso puede constituir una asignatura
específica o integrarse en las materias escolares y en el segundo, puede
impartirse de forma «transversal», recurriendo a los conocimientos de
diversas disciplinas para tratar los temas ambientales o llevarlo a cabo
mediante proyectos interdisciplinares, que se concretan en una propuesta de
actividad.
En
general las instancias internacionales, como expone Giolitto (1.997),
defienden la idea de que la EA no debe ser una disciplina escolar específica
por diversos motivos:
-
La EA no se limita a la enseñanza de la Ecología, sino que constituye
ante todo una «educación», destinada a suscitar comportamientos y
transmitir valores; por ello no puede llevarse a cabo en el marco de una
disciplina única.
-
Para poder analizar los problemas medioambientales y proponer
soluciones, se requieren conocimientos de diversas disciplinas; de ahí que la
EA no pueda dejarse en manos de un solo docente, que difícilmente podría
abarcar todo el saber necesario.
-
Es casi imposible ampliar el horario semanal añadiendo otra disciplina
a los planes de estudios ya existentes[2].
En la Conferencia permanente de Ministros de Educación alemana (KMK)[3]
de 1.980 se establecieron los objetivos de la Educación Ambiental en las
asignaturas escolares tradicionales como enseñanza interdisciplinar a todos
los niveles, y ocho años después, en 1.988[4], se incorporó también a la enseñanza
profesional. En1.991 se propusieron una serie de recomendaciones
complementarias para que la Formación Profesional respondiera de forma más
directa a la necesidad de l proteger el Medio Ambiente.
Esta
postura es ampliamente reconocida por la mayoría de las legislaciones sobre
educación: «Para que resulte eficaz,
la Educación Ambiental ha de estar integrada por un conjunto de actividades y
procedimientos que favorezca un enfoque global, sistémico e interdisciplinar»[5].
En
Austria, la EA empezó a
desarrollarse a mediados de los años sesenta. Pero no será hasta 1.984
cuando los departamentos de los ministerios a cargo del Medio Ambiente creen
un Grupo de Trabajo (GT) en Educación Ambiental con la finalidad de proteger
la Naturaleza y el Medio Ambiente austriaco. A este GT siguieron iniciativas
como el Decreto sobre Educación Ambiental en los centros escolares publicado
por el Ministerio Federal de Educación y Arte en 1.985. Destaca también el
papel promotor que tuvo Austria, en 1.986, en el Programa «Medio Ambiente y
actividades escolares» dirigido por el CERI de la OCDE. En 1.992, se creó en
este país un fondo para la EA destinado a fomentar el desarrollo de programas
de enseñanza basado en el Medio Ambiente. El Ministerio de Educación concede
ayudas (aún en la actualidad) a los programas desarrollados en los centros
escolares, al tiempo que publica sus resultados.
En
Francia, las acciones en favor de
la EA han estado orientadas a su integración en la escolaridad obligatoria.
Su implantación se ha ido apoyando en los diversos textos normativos del
Ministerio de Educación Nacional:
-
La Carta Constitutiva de la Educación Ambiental, publicada el 29 de
agosto de 1.977, establece la Instrucción General sobre EA de los alumnos en
materia de Medio Ambiente. En la misma se expresa también la necesidad de una
formación (inicial y continua) de los enseñantes para afrontar el reto que
supone este nuevo tipo de enseñanza
-
Protocolo
de 1.983. Este texto,
firmado el 15 de febrero de 1.983 entre el Ministerio de Educación Nacional y
el Ministerio de Medio Ambiente, tiene la finalidad de fomentar una mayor
integración de los aspectos medioambientales en los programas de estudios y
en la organización pedagógica de los centros, con el fin de facilitar las
actividades interdisciplinares sobre el Medio Ambiente.
-
Protocolo
de 1.993. Texto firmado el
14 de enero de 1.993 que modifica y actualiza el anterior protocolo. En él se
integraron las aportaciones de la Conferencia de Río de Janeiro de 1.992. La
intención que anima este documento es que, al concluir la enseñanza
obligatoria a los 16 años, los alumnos tengan unos conocimientos
medioambientales básicos para desenvolverse en sociedad.
La
implantación académica de la EA en el sistema educativo francés sigue las
directrices emanadas del Ministerio de Educación Nacional de la Investigación
y la Tecnología[6],
pero las iniciativas y las disposiciones concretas relativas a las actividades
proceden de los centros escolares, que disfrutan de un amplio margen de
autonomía para llevar a cabo su propio proyecto. Los temas transversales,
entre los que se incluye la Educación Ambiental, figuran principalmente en
estos programas al mismo tiempo que los profesores pueden decidir la forma y
el contenido de su trabajo.
En
España estamos asistiendo a un
proceso de descentralización administrativa y de cambios en el actual sistema
educativo. Esta situación tan heterogénea dificulta la adopción de medidas
y la toma de decisiones acerca del desarrollo de una política global en
Educación Ambiental.
El
Seminario celebrado en 1.988 en las Navas del Marqués (Ávila), fue el punto
de partida para la posterior integración de la EA en el sistema educativo
español, ya que en él se definen las bases de las posteriores estrategias
nacionales en esta materia. Este hecho culminó en 1.990 con la implantación
de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), que
supuso la inclusión oficial de este tipo de educación en la legislación
española.
La
LOGSE incluye la Educación Ambiental en las áreas de enseñanzas
facultativas como materia transversal. La Administración educativa establece
el plan de estudios para el territorio MEC y para las Comunidades Autónomas,
en colaboración con los distintos agentes de la comunidad educativa. Según
esta Ley, el enfoque transversal consiste en la presencia de la Educación
Ambiental en todos los niveles y todas las áreas de conocimiento del programa
de estudios, que resultan impregnados por esa perspectiva educativa y, por
tanto interrelacionados. Este enfoque requiere tomar en consideración el
contenido del centro escolar, que ha de analizarse detenidamente para precisar
los objetivos y la función de los miembros de la comunidad educativa que
participen en mayor o menor medida en el proyecto.
En
Dinamarca existe una larga tradición
de descentralización escolar y una estrecha interacción entre el poder
legislador y las iniciativas locales. La Educación Ambiental se imparte e
través de actividades respaldadas por el Ministerio de Enseñanza o por
centros locales. Esto se explica porque los centros de enseñanza básica y de
primer ciclo de enseñanza secundaria dependen en su mayoría de las
autoridades locales mientras que las escuelas superiores y la universidades
dependen del Estado.
Los
comienzos de la EA en este país tuvieron su origen en la preocupación
personal de algunos profesores, que ante la gran avalancha de problemas
medioambientales existentes en los años sesenta, comenzaron a intentar
concienciar a sus alumnos de su importancia y de los daños que éstos
producen en la sociedad. Con la Ley de Enseñanza Fundamental de 1.975, se
lleva a cabo en este país un gran adelanto en EA pues, entre otros aspectos,
se expone que, de una forma general, la educación debe poner en contacto a
los alumnos con los problemas que le rodean habitualmente, siendo el deterioro
del Medio Ambiente uno de ellos. Así, en las observaciones adjuntas a esta
Ley se precisa que la Educación Ambiental ha de integrarse en las distintas
asignaturas.
Al
igual que en muchos otros países, la Educación Ambiental en Portugal
sigue un desarrollo paralelo a la
incorporación de la problemática medioambiental en las estructuras
estatales. La EA quedó realmente integrada en la enseñanza, a partir de
1.986, fecha de publicación de la Ley de Bases del Sistema Educativo. Esta
Ley, al tener como principios generales de la educación el desarrollo pleno
de los individuos y la formación de ciudadanos comprometidos en la protección
del Medio, establece también una serie de finalidades en la EA y la Educación
del Consumidor.
Posteriormente,
la reforma de 1.989[7]
incluye a la EA como parte de la formación personal y social del sujeto,
hecho que constituye un verdadero enfoque transversal. Así pues, en Portugal
puede abordarse la Educación Ambiental desde la Educación para la Salud, la
Educación Sexual, la Educación del Consumidor, la Ecología y la Educación
para los Derechos. Si bien, principalmente, la Educación Ambiental va a estar
ligada a la Educación del Consumidor. En la actualidad, la EA figura entre
las asignaturas del programa de estudios de este país[8],
a la vez que se practica de forma multidisciplinar en una estructura
particular denominada «espacio escolar» que tiene carácter obligatorio para
todos los alumnos y permite realizar proyectos multidisciplinares, para
contribuir a despertar el interés de los alumnos por los problemas
ambientales. A su vez, las actividades complementarias -que se realizan a través
de grupos o asociaciones facultativas- constituyen una posibilidad para
favorecer las iniciativas de los niños ante la problemática del Medio
Ambiente.
El
Gobierno del Reino Unido ha situado
el Desarrollo Sostenible en un lugar preponderante de la política británica,
creando organismos para la defensa del Medio Ambiente, tales como el Comité
del Gobierno Británico en materia de Desarrollo Sostenible. Pero es a partir
de la reforma de la enseñanza de 1.988[9]
cuando se establecen una serie de objetivos para los centros escolares con
respecto a la implantación de la Educación Ambiental. El método para
llevarla a cabo no se impone a los profesores, y los problemas
medioambientales pueden abordarse desde varias disciplinas obligatorias. En
este país tienen carácter prioritario las iniciativas locales por lo que va
a ser competencia de los centros escolares determinar la práctica de la
Educación Ambiental y de organizar y gestionar los proyectos escolares
relacionados con ésta. Son también numerosas las iniciativas nacionales,
organizadas por diversos organismos tanto privados como públicos[10], en los que pueden participar los centros
escolares. En los últimos años es importante además la colaboración de las
ONGs.
Con respecto a la implantación de la EA en el sistema educativo de Luxemburgo
y teniendo en cuenta que la Administración educativa de este país tiene
una estructura centralizada y el Ministerio de Educación es el principal
responsable de la educación, podemos establecer que es a partir de 1.991 con
la publicación de los nuevos planes de enseñanza primaria y preescolar
respectivamente, cuando se empieza a conceder un lugar importante a la EA,
formando parte de un área particular denominada «Iniciación a las Ciencias»
que incluye también la Educación para la Salud. En cuanto a la enseñanza
secundaria, son los programas de Biología, Educación Cívica y Moral los que
incluyen de forma más clara las cuestiones ambientales.
Considerando
que Italia es un país de régimen
educativo centralizado tanto a nivel de educación primaria como media -,
administradas todas ella por el Ministerio de Instrucción Pública- la
implantación de la Educación Ambiental va también a atenerse a las leyes
nacionales y a los decretos a las y normas emitidos por la Administración
Central. Desde 1.991, existe en este país, un Convenio entre los Ministerios
de Educación y Medio Ambiente para el desarrollo de esta materia, apoyados
por instituciones como el Ente Nacional para la Energía y el Ambiente que
pone a disposición de los centros su material didáctico[11].
En
la actualidad se considera que lo más oportuno es crear lazos entre las
disciplinas relacionadas con la EA como pueden ser la Geología, las Ciencias,
la Geografía, la Historia, la Arqueología, etc, para orientar las diversas
contribuciones hacia un objetivo único que consiste en el perfecto y total
conocimiento del Medio Ambiente. Cada centro escolar o instituto elabora su
programa y puede crear su propio perfil educativo, siendo la Educación
Ambiental uno de los aspectos educativos que figura entre los perfiles
seleccionados con mayor frecuencia.
Grecia
es otro de los países centralizados a efectos educativos. El Ministerio
de Educación y Cultura ejecuta todas las acciones fundamentales y toma las
decisiones oportunas. Sólo las universidades gozan de cierta autonomía, por
lo que en la aplicación de la Educación Ambiental este país va a depender
totalmente del Estado. La Ley de 31 de julio de 1.990 y la Ley de 3 de abril
de 1.991 son el comienzo del reconocimiento de la EA como parte de la educación
primaria y secundaria griega. En ellas se recogen la posibilidad de incluir la
EA en los programas de estudio de estos niveles a la vez que se promueve la
creación de centros específicos de Educación Ambiental.
Sin
embargo, también hay notas discordantes en el enfoque transversal. Según el
informe griego[12],
por ejemplo, si los profesores han asumido la necesidad de poner en práctica
la EA y desean hacerlo, se enfrentan al problema de tener que limitarse a la
enseñanza de una asignatura concreta porque tan sólo puede explicarse esta
materia en dichas asignaturas.
A
tenor de lo expuesto y desde el punto de vista académico, como apreciamos en
la Tabla 2.12, las disciplinas en que puede apoyarse la EA pertenecen a varios
campos: científico, socioeconómico, de la expresión, etc. En España
al igual que en Francia se
vincula generalmente la EA a la Educación Cívica, la Educación Física y
las Ciencias Naturales y Sociales mientras que en Finlandia
por ejemplo el Medio Ambiente se aborda también en la Educación Artística y
en Alemania se integra en la Biología
y en la Economía. En Irlanda,
Portugal, Grecia y Dinamarca se
trata en clases de Ética, Higiene y Sanidad.
La
elección de determinadas disciplinas en las que se desarrollen los temas
ambientales constituyen un claro reflejo de las orientaciones específicas de
cada Sistema Educativo y, por tanto, de cada cultura. Al mismo tiempo la EA va
a exigir que los conocimientos necesarios para entender el entorno natural y
humano no se transmitan a los alumnos a través de las asignaturas escolares.
De ahí que para estudiar un tema medioambiental global sea preciso relacionar
las aportaciones de diversas asignaturas donde prevalece el componente físico,
económico y social. De esta forma se abordan los nuevos ámbitos educativos
denominados «temas transversales». Teóricamente, hemos podido comprobar que
todos los sistemas educativos reconocen o afirman la integración de la
Educación Ambiental como impregnación interdisciplinar a todos los niveles,
pero en realidad, y a título personal, consideramos que quizás la solución
más eficaz sea reunir a los profesores organizando el horario de manera que
pueda aplicarse el enfoque transversal.
En
la Unión Europea, la transversalidad y los proyectos medioambientales -aún
no siendo dos enfoques excluyentes- distan de estar generalizados, pues el
propio hermetismo de los sistemas educativos, dificulta la integración de
estos últimos. Los proyectos medioambientales que se están llevando a cabo
se adaptan al horario lectivo (semanas dedicadas al estudio de un tema, clases
de Medio Ambiente, clases de Naturaleza, etc.) y suelen abordar sólo el
estudio de un tema concreto: agua, bosque, capa de ozono, energía,
agricultura, contaminación local, etc. El problema de este tipo de proyectos
es que la idea de protección del Medio Ambiente no es continua y se corre el
riesgo de que se quede en algo puntual.
Los
proyectos en la UE adoptan formas cada vez más variadas. Los países nórdicos
(Suecia y Finlandia) y Austria
ofrecen una larga tradición bien implantada. Los alumnos dedican horas
lectivas y extralectivas a actividades de campo reforzadas por los
conocimientos adquiridos en clase y acompañados de información local,
nacional e internacional. Los proyectos pueden ser puntuales (una semana
dedicada a un problema local) o integrarse en un seguimiento anual, bianual,
etc.
BIBLIOGRAFÍA.
AGENCIA
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Ambiente en Europa. El Informe Dobrís. Oficina de Publicaciones Oficiales
de las Comunidades Europeas. Luxemburgo.
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ENCABO
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González Hernández, A. (Coord.) (1.998): Política
de la Educación. DM. Murcia, pp. 293-321.
GIOLITTO,
P. (1.997): Educación Ambiental en la
Unión Europea. Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades
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I. (1.992): «Geopolitics and the Environment: The case of Central Europe».
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J. (1.995): «La política ambiental de la Unión Europea». En Ortega, P. y López,
F. (Coord.): Educación Ambiental:
Cuestiones y propuestas. Caja Murcia. Murcia, pp. 121-142.
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A. (1.988): «Educazione Ambientale: obiettivi, contenuti, metodi prospecttive».
En Mazzoni, A.: Ambiente, Cultura,
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PAREJO
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medioambiental en la Unión Europea. Mc Graw-Hill. Madrid.
VIESCA,
J. (1.998): La Unión Europea en
Internet. Anaya Multimedia. Madrid.
[1]
Cfr. Kara, I. (1.992): «Geopolitics and the Environment: The case of
Central Europe». Environmental
Politics Nº 1(2), pp. 186-195.
[2]
Giolitto, P. (1.997): Educación
Ambiental en la Unión Europea. Oficina de Publicaciones Oficiales de
las Comunidades Europeas. Luxemburgo, p. 96.
[3]
En la Conferencia de Ministros de Educación de los Estados federados
celebrada el 17 de octubre de 1.980, sobre la función de los centros
escolares en la Educación Ambiental, se deja constancia de la
responsabilidad de todos los alemanes ante la conservación y protección
de la Naturaleza.
[4]
Fecha en la que el Ministerio Federal de Educación y Ciencia publica el
«Libro Blanco de la Educación Ambiental», base de la implantación de
la Educación Ambiental en el sistema educativo en este país.
[5]
Ley de Grecia del 3 de abril de 1.991 en la que se contempla la inclusión
la de la Educación Ambiental en los programas de estudios y la creación
de centros de EA para sensibilizar y formar a los alumnos, el profesorado
y el público en general.
[6]
Es el Ministerio el que define la política educativa, sus objetivos, los
programas y los niveles de los diplomas, al mismo tiempo que se
responsabiliza de la formación y nombramiento de los docentes.
[7]
En 1.989, un grupo de trabajo interministerial (Ministerio de Educación y
Ministerio de Medio Ambiente) propuso los contenidos de un programa para
integrar la Educación Ambiental y la Educación del Consumidor en las
asignaturas de la enseñanza básica obligatoria y en la enseñanza
secundaria, en el espacio escolar y en las actividades curriculares
complementarias.
[8]
El Plan Nacional de Política Medioambiental del 24 de mayo de 1.993,
establece los objetivos que han de alcanzarse en este sector hasta el año
2.001 y recoge explícitamente medidas relativas a este tipo de educación.
[9]
Ley de la Reforma de la Enseñanza (Education
Reform Act) por la que se establece un Programa Escolar Nacional
Obligatorio (National Curriculum).
En este programa se determinan los objetivos, los conocimientos y
aptitudes correspondientes a todas las asignaturas que figuran en el programa, así como los sistemas de evaluación y los
programas de estudios.
[10]
Entre estos organismos caben destacar el DfEE, el DeoTR y el CEE.
[11]
Cfr. Moroni, A. (1.988): «Educazione Ambientale: obiettivi, contenuti,
metodi prospecttive». En Mazzoni, A.: Ambiente,
Cultura, Scola. Franco Angel, Milano.
[12]
Conforme a las leyes griegas de 1.990 y 1.991, la EA se lleva a cabo en
Grecia mediante proyectos medioambientales que regulan principalmente: la
participación de los profesores en programas, la posibilidad de realizar
programas de Educación Ambiental dentro y fuera del horario lectivo y la
financiación de dichos programas.
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