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Megacorrupción en las Filas del CONICET
Buenos Aires, lunes 14
de marzo de 2005
Sr. Presidente del
CONICET
Dr. Eduardo H. Charreau
Ref.: Denuncias de Corrupción
De mi consideración:
A los efectos de abundar sobre denuncias de corrupción en la institución que Vd.
preside tengo el deber de dirigirme a su persona a los efectos de formularle una
serie de interrogantes:
1) ¿Si es cierto que en el organismo que Vd. preside existe un número
indeterminado de Investigadores –algunos de ellos encumbrados por el Directorio
en las Comisiones Asesoras y acumulando dedicaciones exclusivas en las
Universidades-- que cuando sus investigaciones resultan adquirir una
rentabilidad económica retienen para sí el fruto total de la misma?
2) ¿Si es cierto que con los fondos del PID y con la colaboración desinteresada
de estudiantes de universidades públicas, Investigadores del CONICET han hecho
investigaciones geológicas en diversas provincias de Cuyo y de la Patagonia?
3) ¿Si es cierto que algunos de estos Investigadores geólogos, que son
Investigadores del CONICET, han constituido empresas mineras titulares de cateos
(con contenidos en platino, paladio, rhenio, rhodio y oro) en una provincia de
Cuyo, las cuales incluyen los mismos yacimientos geológicos explorados con los
fondos del PID, que anteriormente pertenecieron a Fabricaciones Militares, y que
en el mercado se cotizan en decenas de millones de dólares?
4) ¿Si es cierto que con los equipos adquiridos y con los mapas relevados con
fondos del BID-CONICET se han realizado trabajos privados en Neuquén, La Pampa y
Río Negro?
5) ¿Si es cierto que el CONICET no ha recibido reconocimiento alguno, material
ni moral, por su participación en dichas exploraciones e investigaciones, y lo
que es aun peor sus autoridades no hayan producido las demandas legales de
rigor?
6) ¿Si es cierto que en su organismo se han formulado diversas denuncias al
respecto, las cuales habrían dado lugar a la instrucción de sumarios, con sus
respectivas ratificaciones y declaraciones testimoniales, pero que las mismas se
mantienen bajo una reserva absoluta sin que la opinión pública universitaria y
científica pueda tener acceso a las mismas?
7) ¿Si es cierto que este patético estado de cosas se ha extendido a otras
disciplinas tales como la arqueología, la antropología física, la bioquímica y
la paleontología sin que el organismo a su cargo haya tomado cartas en la
cuestion?
Cordialmente,
Eduardo R. Saguier
http://www.er-saguier.org
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