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EDUCACIÓN: CUANTO MÁS QUESO,
MENOS QUESO
Osvaldo Bugdahl
Imaginemos un pedazo de queso suizo,
de aquellos bien llenos de agujeros y apliquemos un silogismo,
entonces...”Cuanto más queso, más agujeros. Cada agujero ocupa el lugar que en
el que habría queso. Así, cuanto más agujeros, menos queso. Cuanto más queso,
más agujeros y cuanto más agujeros menos queso. Por lo tanto, cuanto más queso
menos queso”.
Es así como podríamos explicar lo que está ocurriendo con nuestro sistema
educativo y es, porque cuando queremos que tenga menos agujeros no hacemos otra
cosa que sumarles nuevos.
Este sistema que están padeciendo los alumnos y docentes de todo el país no es
otra cosa que el producto final de un sistema nefasto que solo piensa en
estadísticas y presupuestos. Desde ya que para ello necesitaron de una tarea de
hormiga para poder aplicarlo y comenzó cuando desde algunos programas de TV se
hablaba de la poca cultura general de los alumnos llevando al panel a pedagogos
y alumnos de la Universidad de Belgrano, como si fuera ésta la realidad de las
escuelas públicas. Pero el camino estaba marcado, había comenzado una etapa de
desprestigio que arribaría en una Reforma Educativa con la Ley Federal de
Educación.
El sistema tenía un agujero y era la falta de presupuesto para modernización de
las escuelas, en cuanto a infraestructura y medios que dieran a los alumnos
acceso a más y mejores herramientas para formarse para un mundo competitivo.
Para ello, se preocuparon por abrir más aulas (más queso) y que en las mismas
los alumnos puedan recibir su vaso de leche; atendido siempre por las maestras,
o sea que se dejaba de enseñar para atender el comedor, se agrega otro agujero.
Detectan que hay mucha delincuencia juvenil y una forma de tener control sobre
esos chicos es tenerlos dentro de las escuelas, es decir que la escuela pasa a
ser “contenedora”. Para esto el aparato de gobierno cubre muy bien los posibles
reclamos de la sociedad y les asigna un monto de dinero para becas de estudio
que reciben aquellos que no tienen para mandarlos a las mismas, más queso. No
importa cómo se los capacita, qué reciben, están dentro de las escuelas y eso
los saca de las calles, otra vez se sumaron agujeros, porque la escuela y los
docentes no están preparados para cubrir todas las dificultades que deberían
atender psicopedagogos y asistentes sociales. Más agujeros, porque cae la
atención a los alumnos y aumentan los problemas en la escuela.
Comienzan los reclamos de los docentes, ya que aumentan la cantidad de alumnos
por curso, cuando en cualquier parte del mundo se tiende a disminuirlas para una
atención más personalizada, deben dar de comer, atender los problemas de los
chicos, contenerlos y encima el país cae en un caos social que destruye a las
familias. Aparece el incentivo docente, léase más dinero para educación –queso-
pero siguen los agujeros.
La escuela es entonces quien recibe todos los problemas, y los padres, cuando se
los cita para que se acerquen para hablar de sus hijos, se ofenden, porque le
estamos causando otro problema. Es muy raro que lleguen a las escuelas a
preguntar lo que se les está enseñando y porqué, que se interesen por el
contenido de lo que estudian, pero sí, se preocupan cuando un docente falta
mucho y el chico llega antes a casa o entra más tarde, es lógico, le está
generando otro problema, ellos ya tienen demasiados en el trabajo como para
estar preocupándose por sus hijos durante el horario laboral. “La escuela no
sirve para nada y la maestra es una inútil que no sabe dominarlos”, pero ellos
no pueden hacerlos dejar de tomar cerveza y menos hacerlos volver antes de las
12 de la noche cuando salen. Y si encima se les asigna tarea para que trabajen
en casa, molesta porque deben ayudarlos cuando deberían “trabajar en la
escuela”.
Entonces empieza la migración (de aquellos que pueden) a escuelas privadas, se
vuelca dinero en subvenciones, se las aumenta o en el mejor de los casos se les
otorga el 100 %, más queso; para las estadísticas aumenta el presupuesto
educativo, pero para las escuelas públicas empieza la decadencia. Debe competir
contra el desprestigio y la desigualdad de condiciones, menos queso.
Cómo la nación estaba en crisis, pasó a las provincias las escuelas nacionales,
para la provincia, más queso, porque recibirían fondos de coparticipación, pero
resultó ser otro agujero, ya que no se pasaron los aportes jubilatorios de esos
agentes a nación y las provincias deben hacerse cargo de docentes con edad de
jubilarse pero que apenas tienen 10 años de aportes en las mismas provocando un
caos en la caja de provincia. Entonces como no pueden jubilarse se los saca de
las aulas y se pone un suplente, más gasto inútil y más agujeros.
Esto es sólo una parte de la problemática educativa, pero nos da una muestra de
que en nuestro bendito país, nadie se preocupó por tapar agujeros, simplemente
se sumaron y agravaron. Entonces esta crisis educativa nos demuestra que también
podemos llegar a tener problemas con la matemática ya que para nuestros
Ministros queda demostrado que la SUMA, TAMBIÉN RESTA, o sea CUANTO MÁS QUESO
MENOS QUESO.
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